El norte de Vietnam tiene una de las tradiciones más apreciables del mundo: el Múa Rối Nước, o títeres de agua. Este espectáculo representa la vida campesina de Vietnam; así, frente al lago Hoan Kiem, encontrarás el Teatro de Títeres de Agua de Thang Long, una tradición que ha sobrevivido a los distintos hechos históricos de este país.

Hoy te hablaremos de una obra teatral que podría parecer hecha para los niños, pero que, en realidad, es un ejemplo de ingeniería artesanal, folclore musical y resistencia cultural.
La historia del teatro de los títeres de agua tiene su origen en el siglo XI, en el río Rojo. Cuando llovía, los campos de arroz se inundaban por completo y los campesinos, al buscar la forma de entretenerse, se dieron cuenta de que el agua era el escenario perfecto para crear un show de títeres lleno de magia. Al principio, esto comenzó como una forma de celebrar el fin de la cosecha, pero fue hasta el siglo XII cuando este evento ya se presentaba formalmente ante los reyes, en festivales conmemorativos.
Tras bambalinas encontrarás un escenario único llamado Thủy Đình, un pabellón sobre el agua donde los títeres se mueven con suavidad sin que te percates de los titiriteros, pues ellos permanecen de pie detrás de una cortina de bambú mientras manipulan a los personajes. Cuentan quienes visitan este espectáculo que el secreto está en el uso de postes de bambú que desplazan a los personajes por todo el escenario, así como en el uso de madera resistente al agua, que se talla y se recubre con laca para protegerla de la humedad y darle colores vibrantes.
Los shows de títeres de agua cuentan con orquesta en vivo. A un costado del tanque de agua encontrarás a los músicos, quienes no solo utilizan instrumentos como el monocordio, flautas y tambores, sino que también prestan sus voces a los personajes, creando una interacción constante entre la música, la obra y el público.

Si hay que destacar algo en este espectáculo, es a la estrella del show, el famoso Chu Teu. Un personaje pícaro que actúa como maestro de ceremonias, rompiendo la “cuarta pared” al interactuar con el público con la finalidad de presentar las historias con humor. Este personaje es el símbolo del optimismo de los campesinos vietnamitas y, regularmente, su repertorio consiste en narraciones sobre la vida cotidiana, como la siembra del arroz, el pastoreo de búfalos o la pesca.
También cuenta con leyendas nacionales, como la de El Rey Le Loi y la Espada Restituida, que explica el origen del nombre del lago Hoan Kiem en Hanoi. Asimismo, incluye danzas místicas con dragones que escupen fuego y agua, aves fénix bailando y unicornios jugando, símbolos de la prosperidad y la buena fortuna. ¿Te imaginas lo increíble que es presenciar todo esto en vivo?
Cabe mencionar que, durante la Guerra de Vietnam, el teatro de títeres de agua estuvo en riesgo y casi se extinguió. Sin embargo, en las últimas décadas, este espectáculo ha experimentado un renacimiento gracias al turismo en Hanoi y al apoyo del Estado.
Hoy en día, los maestros titiriteros son considerados “Tesoros Humanos Vivos” por la UNESCO, ya que aprender este oficio requiere una amplia y rigurosa preparación.
No solo se trata del esfuerzo físico que implica manipular los títeres, que pueden pesar hasta 15 kg bajo el agua, sino también de una sincronización perfecta entre los artistas, quienes no pueden verse entre sí detrás de la cortina.
Asistir al Teatro Thang Long no es solo ver una puesta en escena; es ser testigo de un espectáculo artístico milenario, donde conviven los humanos, el agua y la tierra.
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